Los TCA (Anorexia, Bulimia, Trastorno por Atracón) se encuentran dentro de los trastornos cuya incidencia más aumenta en la actualidad. No sólo en cantidad de casos (ha crecido un 25% los ingresos hospitalarios en el último año), sino que comienza cada vez en edades más tempranas (la edad media de inicio ha bajado a los 12,5 años, registrándoses ya inicios a los 8,9 años).
Los TCA son problemas complejos y multifacéticos que van mucho más allá de la moda y los estereotipos de belleza impuestos por la sociedad actual, si bien los mismos contribuyen a crear una mayor vulnerabilidad.
Las causas del desarrollo de un TCA involucran factores
– Genéticos predisposiciones.
– Psicológicos: dificultad en la gestión emocional (ansiedad, depresión), perfeccionismo, autoexigencia, baja autoestima
– Ambientales y sociales: el entorno familiar, las experiencias vividas, la presi’on del grupo.
– Individuales: dado que cada persona es única, lo que desencadena un TCA y lo que lo sostiene, puede variar ampliamente.
El principal problema del TCA, es que suele “descubrirse” cuando ya está avanzado, dado que quienes lo padecen tienden a ocultarlo, y quienes los rodean, tienden a atribuirlo a cuestiones de la moda, alimentación “saludable” o bien a “cosas de la adolescencia”. Por otro lado solo un 10% de quienes padecen TCA presentan infrapeso, pues un TCA es un problema en la relación con la comida, no necesariamente de peso, lo cual hace más difícil aún su detección.
Pese a tratarse de un trastorno grave, hoy la recuperación es posible. La detección temprana y los tratamientos multidisciplinarios son esenciales para acompañar a quienes sufren de este problema complejo que impide vivir una vida plena.